El verdadero fanatico
El venezolano por cultura dice: ¡yo soy magallanero, cardenalero o caraquista! Pero de la boca para afuera… porque no van a los parques de pelota durante la temporada, y solo lo respaldan de verdad si el equipo está en las posiciones de honor de su división o en una racha positiva de partidos ganados… En caso contrario, solo malas palabras e insultos saldrán de la boca de los aficionados al referirse al conjunto de su “agrado”.
*****************Otra curiosidad que ocurre en el deporte tricolor es “el pancherismo”.
Al momento de acercarse la hora de las hallacas, gaitas y fiesta en el último mes del año, la fanaticada venezolana pobla las gradas de los diferentes estadios del país para “apoyar” al equipo, ya cuando en algunos casos sus equipos han sido eliminados y terminan vitoreando a otra novena con mejores números que la suya.
Pancheros, pasteleros –según los zulianos-, o como les quieran decir, son un grupo de seguidores de un equipo, ideología, o pensamiento que dependiendo hasta de su estado de animo, cambian su forma de pensar como si nada pasara… así que hoy puedo ir a Pastora pero como Aragua clasificó me voy a vestir con mi uniforme de tigre, o ayer fui caraquista pero hoy me levanté con ganas de ser un cardenalero y me compro mi gorra roja con la “L”… son manifestaciones propias de la cultura de los países del Caribe y en especial, de nuestra Venezuela.
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Primer mes del año, y ahora los guairistas son leones, los orientales son magallaneros y los pastoreños son cardenales, perdiéndose la esencia del verdadero fanático: el que apoya a su equipo en las buenas y en las malas, el que acude al parque a ver buena pelota, el que analiza concienzudamente las jugadas, el que discute sanamente con el del asiento contiguo, el que lleva a su hijo al campo para que aprenda sobre el deporte de sus amores, el buen fanático criollo que prefiere irse de rumba al estadio en vez de ir a una discoteca…
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El verdadero fanático está en decadencia y es necesario recuperarlo… un pelotero sin nadie quien lo aupe en las gradas es como un cantante sin nadie que lo escuche... no tiene vida.
Se los digo como un fanático más, vamos al estadio y disfrutemos del espectáculo. Si nuestro equipo es bueno, aplaudámoslo…pero si ya está eliminado, aplaudámoslo más fuerte para que sepan que ahí estamos siempre junto a ellos, sin cambiarnos sus colores y que la próxima campaña será una nueva oportunidad para ser campeones…
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Esta columna fue extraida desde mi otro blog EL DOGOUT , viendo el exito que tuvo, la publiquè en este tambièn para que llegue a màs personas...
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